El movimiento en los alrededores de la quinta familiar en la zona norte es incesante desde temprano. Los vecinos observan con asombro un despliegue que rompe con la calma habitual del barrio.
El hermetismo es la regla principal en el entorno más íntimo del ex mandatario. Sin embargo, las filtraciones por parte de allegados directos ya son imposibles de frenar en este domingo de enero.
Los rumores que comenzaron en Punta del Este durante las fiestas terminaron de confirmarse hoy. La distancia que se percibía en las últimas apariciones públicas tiene una explicación definitiva.
La decisión está tomada y es irreversible, según informan fuentes del círculo rojo. El quiebre se produjo tras semanas de discusiones que no encontraron un punto de acuerdo posible.
Mauricio Macri y Juliana Awada pusieron fin a su relación matrimonial. La noticia genera una conmoción inmediata en los sectores de la clase media y alta que seguían de cerca su historia.
El motivo de la ruptura habría sido político y surge de una diferencia de visiones sobre el futuro. Juliana Awada fue quien pronunció la palabra definitiva: “basta”.
La ex primera dama no estaría dispuesta a tolerar el regreso de Mauricio a la actividad política intensa. Ella considera que esa etapa de exposición y conflictos debió quedar atrás para siempre.
Tras el paso por la presidencia, el pacto familiar implícito era priorizar la tranquilidad y la vida privada. Pero el reciente protagonismo electoral de Macri rompió ese equilibrio interno.
Juliana manifestó en reiteradas ocasiones su rechazo a volver a los escenarios de campaña. La presión de la agenda pública de su marido terminó por agotar su paciencia y su compromiso.
Mauricio, por el contrario, decidió retomar un rol central en la conducción de su espacio en este 2026. Esa ambición por volver a los primeros planos chocó de frente con los deseos de su esposa.
Las discusiones en la intimidad de la residencia se volvieron moneda corriente por este tema. El ultimátum de Awada no fue escuchado y la convivencia se volvió insostenible para ambos.
“Él eligió el poder y ella eligió su paz”, resume una persona que frecuenta la casa familiar. La determinación de ella fue clara al ver que él no planeaba retirarse de la arena política.
La mudanza de Juliana es un hecho que se concretó en las últimas horas bajo total reserva. Sus allegados aseguran que busca refugiarse en la Patagonia para alejarse del ruido mediático.
Por su parte, el ex presidente se mantiene activo en sus oficinas, aunque el golpe anímico es fuerte. El costo personal de su regreso al protagonismo político resultó ser más alto de lo esperado.
Los abogados de la pareja ya trabajan en los detalles legales de la separación de bienes. Buscan que el proceso sea lo más rápido y ordenado posible.
Es el cierre de un ciclo para la pareja que fue el símbolo de una época en la Argentina. La política, que los llevó a lo más alto, terminó siendo el detonante final de su separación.
