Jorge Rial volvió a ubicarse en el centro de la polémica por un comentario que muchos consideraron innecesario, malintencionado y fuera de lugar. Esta vez, el blanco fue Cristina Pérez, a partir de una situación cotidiana que terminó convertida en un mensaje con doble filo y lecturas inquietantes.
Todo comenzó cuando la periodista relató en una entrevista radial una experiencia personal vinculada a la cancelación de un vuelo. Cristina contó que había comprado pasajes por Flybondi para viajar durante el fin de semana largo de Carnaval y que, el viernes por la noche, la aerolínea le canceló el vuelo de manera imprevista. Según explicó, la situación la tomó por sorpresa y necesitó la ayuda de su asistente para conseguir pasajes en otra empresa.
El relato fue tomado por la cuenta “Real Time”, que lo replicó en X con un tono irónico: “Cristina Pérez se enteró que Flybondi cancela vuelos: ‘Me abrumó, me shockeó, no lo podía creer’”. Hasta ahí, un comentario que se movía dentro del terreno habitual de las redes, con chicanas previsibles y sin mayores consecuencias.
El retuit de Rial que encendió la polémica
La situación cambió cuando Jorge Rial decidió intervenir. El conductor retuiteó ese mensaje y agregó una frase que disparó todo tipo de interpretaciones: “Bueno. Cuando se entere de otras cosas que pasan a su alrededor se cae de espaldas”.
La expresión, breve pero filosa, fue leída por muchos como un dardo con segundas intenciones. No solo se burlaba del asombro de Pérez ante una cancelación aérea, algo común para cualquier pasajero, sino que sugería la existencia de hechos más graves que ella aún desconocería.
Lejos de tratarse de un comentario ingenuo, el mensaje pareció cuidadosamente calculado para generar ruido, sospechas y especulaciones, sin aportar ningún dato concreto.
Malicia, oportunismo y un mensaje innecesario
Rial no es ajeno a la polémica ni al impacto de sus palabras. A lo largo de su carrera, construyó un perfil frontal, sin rodeos, que muchas veces lo llevó a cruzar límites. En este caso, la frase dejó un sabor amargo, por el tono burlón y la insinuación de situaciones oscuras sin sustento público.
La reacción en redes fue inmediata. Usuarios de distintos espacios cuestionaron la intención del tuit, acusándolo de sembrar sospechas sin pruebas y de atacar de manera gratuita a una colega. Otros fueron más lejos y comenzaron a especular sobre supuestos conflictos personales, vínculos políticos o situaciones privadas, alimentando un clima de rumores que nadie pudo confirmar.
Las preguntas que dejó flotando
El mensaje abrió una serie de interrogantes que todavía no tienen respuesta. ¿Sabe Rial algo que el resto desconoce? ¿O se trató simplemente de una provocación para generar impacto? ¿Por qué eligió ese tono con Cristina Pérez, en un episodio menor y cotidiano?
La insinuación resultó tan ambigua como inquietante. En lugar de informar, el comentario pareció buscar incomodar, exponer y generar sospechas sin aportar ningún elemento concreto que las respalde.
Un estilo que vuelve a quedar en el centro del debate

No es la primera vez que Jorge Rial queda envuelto en una controversia por sus intervenciones en redes. Su estilo directo, muchas veces filoso, suele generar repercusiones fuertes. En esta oportunidad, la crítica principal apuntó al nivel de maldad implícita en un mensaje que, para muchos, no tenía ninguna necesidad.
Mientras tanto, Cristina Pérez no respondió públicamente a la chicana. Su silencio contrastó con el ruido generado por un tuit que, una vez más, dejó al descubierto el costado más áspero del conductor y reavivó el debate sobre los límites entre la opinión, la ironía y la responsabilidad pública.
