Difícil y triste momento para Baby Etchecopar

bab soli nu

Si bien Baby Etchecopar nos tiene acostumbrados a hablar sobre la actualidad u otros colegas, en esta oportunidad se refirió a un penoso y delicado momento familiar.

Baby se sinceró con la cronista de Infama – programa que va los domingos en América TV y conduce Marcela Tauro – y la entrevista derivó en el difícil momento que el periodista está atravesando.

Básicamente, Baby no habla con su hijo mayor desde hace mucho tiempo, por cuestiones de dinero, y otros reclamos muy delicados.

Una triste confesión que sorprendió

“Yo tengo seis hijos: tres míos y tres de mi mujer. Son chicos maravillosos… pero también tienen sus problemas”, comenzó diciendo Baby, y ya no había marcha atrás.

“Con uno no me hablo”, dejando en claro que la cosa venía pesada. La cronista quiso saber el motivo, y Baby fue claro: “creen que vos tenés que comprarles todo. La casa, el auto, las vacaciones”.

“Encima te dice ´con la que tenés´ escuchame, tengo tres laburos. Vivo bien pero comprar tres casas son un millón de dólares. No tengo un millón de dólares para comprar tres casas, por Dios que no tengo. Si lo tuviera, se las compro, te juro”.

“Tengo una casa linda. Tengo una mujer que le va bien económicamente, y a mi me va bien, pero eso es todo lo que tengo”.

“Uno a veces espera respeto. Hay palabras que duelen. Entonces si vos seguís hablando con ese hijo mientras el rencor no se vá, te seguís diciendo cosas feas. Entonces hay que esperar un tiempo a que pase la cosa”.

Dura realidad, que pasa más seguido de lo que imaginamos

El relato de Baby es una muestra de lo que viven muchos adultos mayores que atraviesan situaciones similares.

A veces, la ingratitud de los hijos y la codicia pueden más que los años de amor y crianza que pudimos haberles dado.

Cabe aclarar que en ciertas ocasiones el reclamo económico de un hijo surge no solo por su propia voluntad, sino por la influencia de su pareja, que al ver todo desde otro ángulo le exige que vaya y reclame. El clásico: “a vos te corresponde por…”

Cuando un hijo codicioso, que en lugar de admirar todo lo que logró su padre y motivarse para alcanzar metas económicas (si es que le interesa), se pone a pensar en la manera de rapiñar algo a su progenitor, tarde o temprano la cosa va a terminar mal.

Un párrafo aparte para Baby, quien mostró toda su sabiduría – es que dan los años – y su capacidad de reflexión para contar cómo se está manejando en un momento tan delicado de su vida.

Desde este medio le enviamos a Baby Etchecopar nuestra solidaridad, esperando que pronto su hijo reflexione, actúe como un adulto responsable y consiga con su propio esfuerzo todas las casas que crea que se merece, y retome el diálogo con su padre.

¡Fuerza Baby!

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