Cuando muchos pensaban que los polémicos chimenteros — hoy peleados con todo — Jorge Rial y Luis Ventura eran verdaderos intocables, la justicia les dio un duro golpe.
Ya que tarde o temprano la justicia llega y termina condenando a quienes obraron mal. Claro está que la demora en la justicia — algo bastante común en nuestra Argentina — a veces nos hace dudar, pero en este caso, al final ganaron los buenos.
Tuvieron que pasar 20 años para que hoy podamos decir que Luis Ventura y Jorge Rial no se la llevaron de arriba, y que el que las hace las paga.
La información da cuenta que la justicia acaba de emitir sentencia en el caso de Beatriz Salomón, quien demandará a Jorge Rial, Luis Ventura y América TV, por el enorme daño que le hicieron con la ya tristemente famosa cámara oculta.
Rial y Ventura condenados
La justicia confirmó y dejó firme este 11 de diciembre la sentencia que fuera emitida en julio de este año donde se condenó a Rial y Ventura por invitar en 2004 a Beatriz Salomón — mediante engaños y falsas promesas — a los estudios de América TV para hablar de trabajo, y en lugar de conversar sobre de obras de teatro, pusieron al aire un cámara oculta de su esposo, para ver como la actriz reaccionaba en vivo.

Al final no era gratis obrar mal
En su fallo, la Sala A de la Cámara Civil sentenció a Jorge Rial y Luis Ventura a pagar a las herederas de Beatriz Salomón, una suma de dinero que asciende a los dos millones de pesos argentinos — según actualización aproximada —.
Si bien esta suma es un vuelto para Rial y Ventura, lo más importantes es que la justicia determinó que efectivamente por buscar rating y fama ambos chimenteros obraron mal, y engañaron a Beatriz Salomón al invitarla al piso para —supuestamente — hablar de una obra de teatro, y luego pasó todo lo que sabemos.
Obrar mal no puede ser gratis, claro que no, y el periodismo tiene una enorme responsabilidad en cada una de sus acciones porque casi todas las noticias tratan de temas relacionados con las personas.
Beatriz descansa en paz

Este 11 de diciembre no será un día más para las herederas de Beatriz, ya que obtuvieron justicia por su madre, ni tampoco para el periodismo que debería salir en masa a mostrar su júbilo por la con esta sentencia contra Rial y Ventura, también se cuida la profesión, castigando a los malos periodistas.
Ahora Beatriz puede comenzar a descansar en paz, porque la justicia condenó a quienes tanto la afectaron.
Tarde, si es verdad, porque pasaron 20 años desde aquella maldita cámara que nunca debió existir, pero al final se hizo justicia. Es una pena que Beatriz se fue sin poder ver este resultado.
Dios quiera que en algún lugar del cielo donde ella esté, puede ver que al final de cuentas los malos pagaron y se hizo justicia.
