El clima en Canal 9 es de una tensión absoluta y nadie puede ocultar el malestar. Lo que debió ser el premio a la trayectoria para Edith Hermida terminó siendo una trampa profesional. Tras la partida de Beto Casella a América TV, Edith tomó una decisión que marcó su destino: se quedó para cuidar la casa.
Ella confió en la palabra de los directivos que le aseguraron que el programa era suyo. Fue una decisión basada en la fidelidad a una pantalla que la vio crecer durante muchísimos años. Edith prefirió la seguridad de su canal antes que seguir a su histórico jefe a una nueva aventura.
Durante todo este tiempo, la conductora se puso el ciclo al hombro sin quejas y con buenos resultados. Mantuvo la audiencia y demostró que podía llevar adelante el formato con su propio estilo.
Pero detrás de esa aparente tranquilidad, se estaba gestando un plan para desplazarla. Mientras ella cumplía con su trabajo cada noche, los jefes mantenían reuniones secretas con otras figuras. La lealtad que ella demostró no fue devuelta de la misma manera por las autoridades de la emisora, y la traición estaba en curso.
En los camarines del canal nadie se anima a decir una palabra por temor a las consecuencias. El silencio de los directivos confirma que la relación con Hermida está totalmente rota. Ella se siente usada después de haberle dicho que no a otras ofertas para quedarse en el 9.
Marcelo Polino confirmó el ofrecimiento
La confirmación final de este escándalo llegó de la boca de la persona que el canal fue a buscar. Marcelo Polino reconoció públicamente que recibió un ofrecimiento formal para hacerse cargo de la conducción. El periodista admitió que las charlas con los dueños del canal están muy avanzadas y son reales.
Esta noticia fue el golpe final para Edith, quien se enteró casi por los medios de la movida. La gerencia del canal nunca se animó a decirle que estaban buscando a Polino a sus espaldas.
Pero hay un detalle que hace que este momento sea todavía más humillante para ella. Polino aclaró que no tomará una decisión definitiva hasta el mes de marzo, cuando termine su temporada. Esto obliga a Edith a seguir trabajando en un lugar donde sabe que ya no la quieren como conductora.
Ella tendrá que poner la cara cada noche sabiendo que los jefes están esperando que Polino firme el contrato. El video que acompaña esta nota muestra al periodista confirmando que Canal 9 lo llamó para ocupar ese puesto. Es la prueba clara de que la palabra de los directivos no valió absolutamente nada.
Solo falta saber si Edith Hermida soportará este maltrato profesional hasta marzo o si decidirá marcharse antes.
