Vergonzosa noche para Dady Brieva

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Este último sábado por la noche el polémico y cuestionado humorista Dady Brieva estuvo invitado al programa La Divina Noche de Dante, donde mantuvo un mano a mano con Dante Gebel.

Lo que podría haber sido una oportunidad única para que el cómico tuviera una postura reflexiva, acorde a su edad (68 años), conciliadora y respetuosa, terminó siendo un reportaje triste donde Dady dio vergüenza ajena.

Hacía mucho tiempo que el actor K no aparecía en los medios y mucha gente recuerda aun sus desafortunadas frases sobre su deseo de que nos vaya mal a los argentinos, lo de la basura, el camión en las marchas, y demás expresiones desafortunadas.

Por eso mucha gente pensó – inocentemente – que si Dady era entrevistado por un hombre de fe como como es Dante Gebel – que es Pastor de Iglesia además de conductor de TV – en algún momento de la nota tocaría alguna fibra sensible del actor y tal vez éste se disculpará por sus dichos en contra de los argentinos.

No me arrepiento de nada

Hacia el final del reportaje, cuando Dante le preguntó a Dady si se arrepentía de algo, el actor fue contundente: “Te lo juro, que de nada. No me arrepiento de nada. Soy un psicópata”, dijo y largó una carcajada.

Dante le tiró un centro: “¿Mirás para atrás y decis esto no…?, pero el actor se hizo el desentendido: “No, no me arrepiento de nada, todo me sirvió”.

Para terminar una noche vergonzosa, Dady expresó: “Voy a ir al paraíso porque soy el preferido de Dios”. Y volvió a reírse a carcajadas.

Que triste no reconciliarse con la gente

Más allá de cualquier idea política que se tenga, lo cierto es que un artista tiene derecho a decir públicamente lo que piensa, pero cuando uno tiene expresiones tan desafortunadas como las que tuvo Dady, es de buena gente saber enmendar ese error.

Tal vez no inmediatamente, sino con el tiempo se puede reconocer que todo pudo haber sido fruto de un error, del que nadie está exento, y seguramente gran parte de la gente hubiera entendido y valorado el buen gesto.

Anoche era una oportunidad de oro para que Dady dijera que es humano y que se equivocó, y que de ahora en más contaría hasta 10 antes de decir algo que pudiera molestar a la gente.

Pero una vez más Dady se humilló solo, sin intervención de nadie, sin que nadie lo opere, sin que nadie lo incite.

Triste noche para un actor que dice lo que piensa, pero no piensa lo que dice.

¿No le parece?

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